jueves, 7 de agosto de 2008

Trabajo final 9

“CONFESIONES”
(Breve guión de mi paso por la clase de epistemología)

Profesor: Matías Fernández.
Curso Fundamentos Epistemológico de la Psicoterapia
Julio de 2008


EXTERIOR CALLE DIA / FACHADA DE UNA IGLESIA

Es una mañana de invierno, el día está nublado, hace frío. La niebla comienza a cubrirlo todo lentamente.

Una mujer de mediana estatura, cabello oscuro, rizado, se pasea impacientemente frente a la iglesia. Luego de un par de vueltas camina en forma decidida a la entrada.


INTERIOR IGLESIA


La iglesia está en silencio, no hay más luz que la que entra por las pequeñas ventanas, hay dos personas sentadas rezando.

La mujer camina al confesionario, duda un instante, mira alrededor y cuando confirma que nadie la mira, se inca ante él y toca la ventanilla, ésta se abre lentamente.

Mujer: Padre, he venido a confesarme.

Padre: Bienvenida hija mía, Dios esté contigo. ¿Qué vienes a confesar?

Mujer: Vengo a confesar que no he podido encontrarla, por más que la busco no logro alcanzarla.

Padre: ¿Buscas a alguien?

Mujer: Si, la busco a ella, ella es muy traviesa, se esconde en rincones, me mira de lejos, se burla. A veces pienso que la tengo al alcance de la mano, pero no, siempre se las arregla para escapar y ahora ya no la encuentro.

Padre: ¿Y quién es ella?

Mujer: Le dicen Seguridad, no sé si será su nombre real, pero así se hace llamar.

Padre: ¿Es muy importante para ti?

Mujer: ¡Mucho Padre! Sin ella pierdo el rumbo, cojeo de una pata y mientras más se aleja, más coja me pongo…. hasta que caigo.

Padre. ¿Y que haz hecho para encontrarla?

Mujer: Uffff, de todo! Recorrí muchas calles, pegué carteles con su fotografía a ver si alguien la reconocía por ahí. Hasta que una mujer me dijo haberla visto caminando por la calle Conocimientos. ¡Qué felicidad sentí! Le pregunté a la mujer donde quedaba esa calle y me dijo que quedaba muy lejos, que debía viajar a la Tierra del Saber y que ahí sabrían darme indicaciones.

Padre: ¿Entonces?

Mujer: Entonces corrí a casa, hice mis maletas y partí. Fue un viaje largo pero finalmente llegué. Ahhhh, esa es una tierra hermosa, habitada por grandes Sabios, muchos quisieran ir ahí, sin embargo, no todos lo logran. Me sentí afortunada al llegar, ya que estando coja, el camino se me hizo difícil, me tomó mucho tiempo llegar. Había oído hablar antes de esa tierra y de las bondades que traía al que la visitaba…

Padre: ¿Y encontraste a Seguridad?

Mujer: Espere Padre, aún no termino.

Padre: Perdón hija, continúa.

Mujer: Cuando llegué a la Tierra del Saber, no sabía bien que hacer, miré por todos lados y vi a muchos sabios, todos vestidos con túnicas similares, caminaban todos armoniosamente en un mismo sentido. De pronto uno de ellos llamó mi atención ya que sus vestiduras eran diferentes y caminaba en sentido contrario. Me acerqué a él y le pregunté donde podría encontrar la calle Conocimientos ya que, según me habían dicho, Seguridad se encontraba allí y yo necesitaba encontrarla. El Sabio detuvo su marcha, me miró fijamente y me dijo: “¿Seguridad?” - “Si” le respondí. ¿La conoce ud.? - “Claro, claro, la conozco muy bien” respondió. El corazón comenzó a latirme fuerte, lo miré llena de esperanza…yyyyy….

Padre: (con voz impaciente, ) ¿Y te dijo donde estaba Seguridad?

Mujer: Todavía no termino…

Padre: (ejem) Te escucho, te escucho…

Mujer: Ehhhh ¿En qué habíamos quedado? Ah, sí… el corazón comenzó a latirme fuerte, lo miré llena de esperanza. Entonces el Sabio dijo:

“Seguridad no se encuentra en la calle Conocimientos, deberás buscar en otro lugar”.

La mujer hace una pausa, la iglesia de encuentra en absoluto silencio, el Padre suelta un suspiro y se acomoda en el asiento.

Padre: ¿Qué pasó entonces?

Mujer: Pasó que el corazón se me detuvo un momento. Me sentí defraudada, el viaje había sido en vano. Estaba perdida, si Seguridad no estaba ahí, entonces donde?

Padre: ¿Qué más te dijo ese Sabio?

Mujer: Al parecer notó la angustia en mi cara, me invitó a recorrer el bosque y me dijo que tal vez ahí encontraríamos un camino que me guiara hacia Seguridad. Al principio fui de mala gana, ¿Qué más podría decirme ya? Pero fui, coja y todo.
En el trayecto, me fue mostrando las flores que había plantado, las llamaba Experiencias, eran muy variadas, de todos los tamaños y colores. Caminamos mucho, no era un camino fácil pero su paso iba junto al mío. Poco a poco me fui sintiendo mejor….sí, debo confesar que me fui sintiendo un poco mejor…la cojera ya no me molestaba tanto. Entonces comprendí algo.

Padre: ¿Qué cosa?

Mujer: Que la clave está ahí, en recorrer el camino juntos. El recorrió el camino conmigo, a pesar de ser duro y difícil, no me envió a recorrerlo sola. Eso justamente fue lo que me ayudo a continuar caminando…en busca de ella.

Padre: ¿Seguirás buscando a Seguridad?

Mujer: Sí…pero creo que esta vez será un camino diferente. Le contaré cuando vuelva de mi próximo viaje.
Gracias por escucharme Padre, adiós.

La mujer se levanta del confesionario, camina hacia la salida de la Iglesia.


EXTERIOR DIA / FACHADA IGLESIA


La mujer sale de la Iglesia, camina lentamente por la calle. De pronto se detiene frente a un poste, abre su bolso y saca de ahí una hoja de papel. Cuidadosamente la pega al poste y luego sigue caminando por la calle, se le oye silbar una canción. La vemos alejarse mientras la cámara se acerca al poste y se detiene frente al cartel.


Vemos en PRIMER PLANO….


“SEGURIDAD” SE BUSCA
DESESPERADAMENTE
Si la ve, favor comunicarse al 09-3182140. Es muy escurridiza…no muerde.
¡Se ofrece recompensa!