Conversaciones, redefiniciones, proceso…
Mi experiencia en este curso, desde el primer día, ha sido la del cuestionamiento. Recuerdo aquella instancia en que nos ofreciste el espacio para comentar el camino que habíamos hecho en psicología, nuestra elección teórica y lo que realizábamos en la actualidad… me recuerdo contestando vagamente y mostrando bastante de lo que en ese momento me molestaba del camino que había seguido… desde esa primera clase se movilizaron en mi varias emociones y recuerdos, lo cual me hizo retomar incluso aspectos que creí estaban resueltos y que a través del curso se me han ido aclarando…
Quizá lo que se me ha ido aclarando es que no tengo porque llegar a resolverlo “todo” o encontrar respuestas finales… y se me ha vuelto más relevante conocerme y saber que eso es un proceso sin término, que se juega más bien en el presente, y en el que se hace importante ver cómo se juega mi pasado…
En este sentido, considero que mi responsabilidad como psicóloga es fomentar la capacidad de observar cómo me pongo en juego con mis pacientes, lo que en parte conlleva una mirada acerca de la teoría, pero en gran medida es una mirada sobre mi misma, en tanto es una reflexión sobre mi propio ser y cómo me relaciono con cada paciente, descubriéndome en relación con otro…
… y también entendiendo como psicóloga y persona que muchas veces es difícil mirarnos, que hay puntos ciegos, y que los demás pueden ayudarnos a ver… o mostrarnos aspectos que no queremos ver…
Personalmente pienso que ésta profesión nos interpela en nuestra forma de ser y de actuar, y conlleva una gran responsabilidad humana… para mi es importante observar mis actitudes y mis teorías para que puedan estar al servicio del proceso del paciente y no al de mi ego o simple satisfacción personal…
Considero que hay que evitar una retraumatización del paciente en manos del psicólogo… suena fuerte, pero durante el curso observé también que se pueden cometer atrocidades en nombre de lo que sea, no sólo por las lecturas, sino también a través de algunas historias que me comentaron de psicólogos que actualmente hacen lo que quieren… que importante que es tratar de realizar una autocrítica de nuestra labor, de ser honestos con nosotros mismos… lo que también es difícil, y seguro una labor que no es tan solitaria como suena... recordando que somos en relación…
Para finalizar, quiero comentar también que esta experiencia del curso me ha ayudado a ganar grados de libertad de mi misma, que me ha ayudado a observar y participar de una forma distinta en mi terapia personal como paciente (aquí recuerdo aquella clase en que tú comentaste una pintura y cómo era importante que el paciente ganara su batalla también, que el psicólogo tenía que dejar que eso sucediera)… y que las conversaciones han sido parte continua dentro del curso y en mi interior, las he llevado conmigo a otras instancias también, que he logrado redefinir muchas cosas, pero más que nada me quedo con la sensación de proceso, de dejar de buscar absolutos y aceptar la continua conversación y redefinición…
martes, 15 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario