martes, 29 de julio de 2008

Trabajo Final 8

Asociación libre

Curiosidad, expectativas, bloqueo, angustia, mas curiosidad, movimiento, reflexiones, pensamientos en movimiento, conversaciones que salen de la sala de clase, al pasillo, que salen de la universidad, al bar, y hasta el almuerzo familiar, cuestionamientos, psicología, “poder”, terapeuta de que? para quien?, curar? , ¿Sanar? Frustración, psiquiatría, rabia, no- saber, ver, mirarme, vergüenza, preguntas, responsabilidad, me la podré…Integrar, apoyar, acompañar, respetar, tranquilidad, silencio, reflexión, aceptación, acompañar /ado/ ando. Esperanza, adaptarse, crear realidades, subjetividad, crecer.

“Camino de Dulce y Agraz”

Darme cuenta…
“Todo lo dicho es dicho por alguien – conocer es hacer”
Entrar en mi mundo, sinceridad conmigo misma y con el otro en el espacio psicoterapéutico, reconocer (me) mi toma de posiciones en cada acto y cada palabra que allí se dice, reflexiones constantes sobre mis limites, sobre mi opinión, jugarme… atreverse... paradójico porque siempre he mirado los juegos con recelo, en general no me atrevo mucho, no juego mucho, me cuesta. Hay fantasmas “tontos” dando vuelta que no me ayudan a jugar, a “estar ahí”, me cuesta, me angustia.
Blackout, silencio…espacio, reflexión y más silencio….

Creo que me fui poniendo un poquito más existencial…
¿Qué de mi facilita o no facilita que aparezca el otro tal cual es? ¿Cómo escucharlo, desde donde? El curso es acaso ¿Una invitación a auto revelarse en el trabajo clínico? Confrontación… pensar-me… ¿hablar mi…y de mi experiencia y práctica en lo clínico?...

Vergüenza…
Al ver que “estar con el otro” significa ver lo que soy yo para mi misma y para otros… amargo, lo primero que vi fueron exigencias de si lo estoy haciendo bien o no, si seré adecuada, hábil… luego, más preguntas… ¿Haciendo bien qué? ¿Y según quién? ¿Y para quién? El curso se impuso como una demanda a responder estas preguntas.
Me desarticula pero tomo la invitación y acepto el desafío… Cuando leía a Maturana pensaba en Osho, sin saber que otros ya pensaban en la conexión de psicoanálisis y corrientes de pensamientos orientales, en mi biblioteca están las obras completas de Freud y diccionarios de psicoanálisis, puestos al lado “El libro de la nada” y “Emociones” de Osho, y creo que en algún sentido los conecto. Osho dice: “Eres el camino y eres la meta, no hay distancia entre tú y la meta, eres el buscador y eres lo buscado, no hay distancia entre el buscador y lo buscado”. Es como traer el mundo a la mano, el conocer tiene que ver con el que conoce.

¿Realmente quiero meterme en esto? La palabra responsabilidad me resuena todas las clases.

“ser psicóloga”… y toda la responsabilidad que eso implica, lo pensé las primeras clases, dentro y fuera del curso, veo a mis amigas y sus trabajos que no tienen que ver con personas, con trabajos “más lights” pero no menos estresantes y pienso ¿porqué no habré estudiado otra cosa que no me confronté y que no me interpele tanto?...en un carrete alguien me preguntó: “tú ¿que haces?” y cuando conté que trabajaba en un programa de Buen Trato a la Mujer con temas de vif y que atendía pacientes, me miró y dijo: “yo jamás podría trabajar en algo así, como puedes escuchar esas historias, pero a ti no te afectan cierto? Tu estudiaste eso”... además de sorprenderme por su cara de espanto, pensé, yo nunca podría estar todo el día frente a un computador haciendo cálculos y tampoco podría estudiar una carrera artística porque definitivamente la creatividad no es mi fuerte, y así con varias profesiones… y pensé: yo si puedo trabajar en “algo así”, en algo así como escuchar, prestarme y ponerme ahí por un tiempo, para otro que sufre y ver juntos, si es que yo lo puedo ayudar en algo o no. Si yo si puedo trabajar “algo así”.

Re- encontrarme…
Hoy valoro un poco más la experiencia de hacer terapia, luego de la angustia inicial que me produjo el curso, he tenido un cierto reencantamiento que vienen de la mano con una comprensión de psicología clínica, distinta a la que yo tenía. Me he dado más permisos. Permisos para ser más “yo” y dejar un rato el “rol de psicóloga”. Por lo demás ¿Cuál es ese… rol? Porque lo que yo recogí de mis supervisores y de mi universidad tenía que ver con hacer como que escucho al otro de manera interesada (que es real) pero haciendo que a mi no me pasa nada con lo que escucho, como siendo un “objeto” ( mentira, me pasan cosas y muchas cosas! me aburro, me apeno, me da rabia, me conmuevo…), y mantener la ilusión de que yo sé lo que le pasa al otro como un ser “omnipotente” (y en verdad, no tengo idea… pocas me veces he pasado por situaciones similares a la de los pacientes y ni así creo que sería capaz de ponerme en sus zapatos y comprenderlos cien por ciento). Por último, el rol es acaso poner cara de que tengo algo inteligente e interesante que decir al final de cada sesión o de alguna reflexión del paciente (mentira, mil veces no sé que decir, me bloqueo, me enojo, me aburro, etc.). Adiós con el mito de la transferencia incontaminada y del analista objetivo.
Creo que hay algo ligado al poder que da ese lugar, el lugar del amo (de las teorías, del DSM, de cosificar al sujeto que está frente a nosotros) ¡y yo que criticaba tanto la psiquiatría! sin ver, hasta ahora, que hacer uso ciego de las teorías es igual o casi lo mismo que las historias de J. Mason en el juicio a la psicoterapia. Hoy día lo entiendo no sólo desde ser principiante, si no desde que probablemente me sentía más segura detrás de ese rol, estaba más cómoda, ¿a que le tenía miedo? Porque intentar seguir una teoría y amoldar lo que veía en sesión a lo que leía a un modelo-psicoanalítico, por ejemplo desde M. Klein, yo creía en la voracidad y envidia constitutivas…casi como creo en el inconciente (que para mi es un acto de fe, nunca lo he visto pero he asistido día a día a sus manifestaciones) pero quizás malentendí algunas cosas, y el curso me ha hecho reflexionar y corroborar que hoy día por ejemplo, creo más en la vulnerabilidad innata del ser humano que en la agresión constitutiva que hay en él. Y desde ahí entiendo mejor el espacio de terapia y mi rol como terapeuta, desde un lugar más amoroso que frustrador. Me es muchísimo más natural ofrecerme como self objet que como “objeto omnipotente todo lo que sabe”. Creo que hoy día me incluyo en la ecuación, ya no puedo hacer que a mi no me pasa nada, me pasa y mucho, si a veces hasta sueño con mis pacientes, que loca de haber pensado así alguna vez! para mi es un desafío ser lo mas espontánea que puedo ser, con todas mis capacidades e incapacidades puestas ahí y no actuar desde el poder… si no desde “ser- humana” y hacerme cargo de que lo veo, digo y pienso porque tiene que ver conmigo y con como soy. Entiendo la terapia como que frente al otro sujeto me sujeto de mi misma, ese es el tope. Que por lo demás es un tope cambiante, móvil, flexible, de hecho desde marzo a la fecha se han movilizado ideas, afectos y reflexiones en mi ser- hacer.

“la aceptación del otro junto a uno”.
Por último, en el curso vi algo de lo que me movilizó a estudiar psicología en una época en que no sabía de teorías. Un psicoterapeuta con varios años de circo suscitó en mi, humildad, responsabilidad, respeto hacia los pacientes y más confianza en mi misma. Creo que tengo menos susto a dejar a un lado el repollo, jugarme… y experimentar.

Cuando escuche hace como dos meses estas canciones encontré que reflejaban lo que me pasó con el curso…


…Esa pregunta que te haces sin responder,
Dentro de ti esta la respuesta para saber…
Tú eres el que decide el camino a escoger,
Hay muchas cosas buenas y malas, elige bien
Tu futuro se forma a base de decisiones
…..Y ahí estas tú…” (chambao)

“Andaba perdida de camino pa la casa
cavilando en lo que soy y en lo que siento…
Poquito a poco entendiendo, que no vale la pena andar por andar, que es mejor caminar pa ir creciendo” (Chambao)

No hay comentarios: